NEUROANATOMÍA Y NEUROFISIOLOGÍA DE LA EYACULACIÓN. Alexandra Sevilla

NEUROANATOMÍA Y NEUROFISIOLOGÍA DE LA EYACULACIÓN

Dra. Alexandra Sevilla

Escuela Latinoamericana De Medicina Sexual

FUNDACELAC. Universidad De Carabobo

Diplomado En Medicina Sexual

Julio 2018

Introducción

La eyaculación es un proceso fisiológico que consiste en la expulsión de semen a través del meato uretral gracias a la contracción de la musculatura pélvica y uretral que, en condiciones fisiológicas, ocurre durante el orgasmo. Es un proceso complejo pero a la vez apasionante e interesante que integra múltiples estructuras y sistemas, dentro de los cuales juega un papel fundamental el control que ejercen diversas estructuras del sistema nervioso (central y periférico). Y es que éste vendría siendo el director de la orquesta, quien dirige e integra de manera coordinada, armónica y perfecta todo el proceso eyaculatorio, el único capaz de fusionar el ser primitivo con el ser racional, paseándolos desde el incontrolable deseo sexual desencadenado, por ejemplo por un aroma, hasta la planificación y ejecución del acto sexual que termina en una descarga de placer y bienestar total.

La importancia de conocer este proceso complejo radica en la diversidad de sintomatología y trastornos eyaculatorios que pueden generarse como consecuencia de la alteración de cualquiera de estas estructuras o de su funcionamiento. Si entendemos las bases neuroanatómicas y neurofisiológicas de la eyaculación podemos comprender y diagnosticar con mayor precisión los diversos trastornos tanto físicos como psicológicos que acarrea su alteración.

Vía aferente o sensitiva de la eyaculación

La vía aferente de la eyaculación es la encargada de recoger la información sensitiva/sensorial a nivel periférico para trasladarla hasta la corteza cerebral quien, a su vez, la procesa y posteriormente elaborar una respuesta (vía eferente). La realización de todo este circuito implica la intervención de diversas estructuras neurológicas que se encuentran distribuidas a lo largo de todo el sistema nervioso central y periférico encargadas de cumplir funciones específicas. Para ellos se integran receptores periféricos, encargados de recoger el estímulo sensitivo (tacto, temperatura, dolor), núcleos medulares sensitivos y vegetativos, núcleos talámicos y corteza cerebral. Por otro lado, estas estructuras tienen conexiones con los sistemas simpático y parasimpático así como con el hipotálamo y otras estructuras cerebrales implicadas en la respuestas vegetativa, instintiva y emocional.

El proceso de la eyaculación puede desencadenarse de distintas maneras, incluyendo la estimulación táctil del glande y otras zonas erógenas, así como las influencias de diversos estímulos corticales. Las zonas sensitivas receptoras se dividen en:

Primarias: localizadas en el pene, fundamentalmente en la mucosa del glande y, sobre todo, en la zona del frenillo.

Secundarias: presentes en zonas erógenas como el resto de genitales externos y otras zonas extragenitales (pezones, cuello, etc.)1

Receptores sensitivos

La inervación del pene es doble, autonómica (simpático y parasimpático) y somática (sensitivas y motoras). De las neuronas de la médula espinal y los ganglios periféricos, los nervios simpático y para¬simpático se unen para formar los nervios caverno¬sos, que entran en los cuerpos cavernosos y cuerpo esponjoso y afectan a los acontecimientos neurovas¬culares durante la erección y detumescencia. Los ner¬vios somáticos son los principales responsables de la sensación y la contracción de los músculos bulbocavernosos e isquiocavernosos.2

En el glande del pene humano existen numerosas terminaciones aferentes (terminaciones nerviosas libres y receptores corpusculares con una proporción de 10:1). Las fibras nerviosas de los receptores convergen para formar los haces del nervio dorsal del pene, que se une a otros nervios para convertirse en el nervio pudendo. Este último entra en la médula espinal a través de las raíces S2 – S4 para terminar en las neuronas espinales e interneuronas en la región gris central del segmento lumbosacro.2

Fig 1. Inervación del pene.

Núcleos y vías aferentes medulares

A nivel medular parece haber un grupo de conexiones interneuronales que conforman un núcleo de gran importancia en la eyaculacion. Existe una gran evidencia que sugiere que este núcleo controla los mecanismos neuronales responsables de la generación de la respuesta eyaculatoria y que se encuentra localizado en la medula espinal lumbosacra. Por eso, se ha denominado núcleo lumbar espinotalámico (LST, del inglés lumbar spinothalamic nucleus). Este núcleo LST está localizado en medula espinal, en las L3 y L4, y está directamente conectado con el núcleo supraespinal talámico subparafascicular (es un centro integrador de la información de las aferencias de los receptores periféricos y eferencias supraespinales). Se activa exclusivamente durante la eyaculacion y no está relacionado con la copula. Parece tener otras conexiones secundarias con las vías simpática, parasimpática y motora (pudenda). Por ser un núcleo generador de eyaculaciones en respuesta a estímulos aferentes será el responsable de dar origen a la respuesta en el arco reflejo de la eyaculacion. Este reflejo estará disponible, pues, para desencadenar la eyaculacion, tanto en personas sanas como en condiciones de sección medular por encima. Así, la estimulación vibratoria del pene será suficiente para inducir la eyaculacion en individuos con una sección completa de la medula espinal a un nivel por encima de T10.1

Fig 2. Inervación somática y autonómica de los órganos sexuales masculinos y su ubicación en la médula espinal.

Por otro lado, la activación de las neuronas sensitivas del asta posterior de la médula espinal envía mensajes de dolor, temperatura y tacto a través de las vías espinotalámica y espinorreticu¬lar al tálamo y la corteza sensorial para la per¬cepción sensitiva. 2

Fig 3. Tractos espinotalámico y espinorreticular. Netter, Atlas de neurociencias.

Estructuras supraespinales

Las estructuras supraespinales cerebrales encargadas del control superior de la eyaculación, se conforman en un subcircuito de la eyaculación, ubicadas en la parte posterior del tálamo específicamente en la porción medial del núcleo talámico subparafascicular parvocelular. Son estructuras especializadas que vamos a conseguir en la estría terminal, el núcleo amigdalino medial, el área preóptica medial y el núcleo talámico subparafascicular (SPF) que forma parte de los núcleos inespecíficos del tálamo. Se relacionan funcionalmente con dos mecanismos fisiológicos, por un lado, la inhibición de la eyaculación cópulodependiente y en otro momento del ciclo con el período refractario posteyaculatorio. Por lo cual, su mecanismo es inhibir la eyaculación mientras el sujeto se encuentra en fase de copulación activa.

EL SPF, funciona como un mensajero de interconexión entre las estructuras corticales talámicas y las estructuras de la médula espinal que controlan el reflejo eyaculatorio. Mientras las estructuras corticales juegan un papel predominante en la inhibición superior de la eyaculación y la satisfacción sexual en la fase de resolución, las estructuras medulares como el LST se encargan de controlar y ejecutar el reflejo eyaculatorio, durante el proceso se comunican ambos entre si coordinando acciones.3

A nivel cortical las áreas responsables de la interpretación del estímulo son la corteza cingulada, corteza temporal (hipocampo), ínsula, corteza prefrontal que a su vez tienen conexiones con el núcleo caudado, hipotálamo, amígdala, núcleo accumbens (relacionado con adicción y recompensa) así como con las áreas visual, olfatoria y auditiva. 4,5

Fig 4. Estructuras supraespinales

Vía eferente o motora de la eyaculación

La vía eferente de la eyaculación es la encargada de generar la respuesta motora que produce la erección del pene y la contracción muscular de los músculos pélvicos y uretrales que terminan en la eyaculación. Este mecanismos es generado gracias a la acción del sistema nervioso autónomo [principalmente, ya que el nervio pudendo también da inervación motora somática a los músculos del suelo pélvico y al pene con su respectivo control cortical, esto nos permite mover voluntariamente estos músculos, por ejemplo al realizar los ejercicios de Kegel].

Como ya se mencionó, la información sensitiva/sensorial es recibida en la corteza cerebral en el área correspondiente a cada estímulo. De aquí se transmiten conexiones con el hipotálamo siendo éste el principal ejecutor de la eferencia de la eyaculación. En su trayecto, el hipotálamo envía fibras nerviosas que hacen contacto con diversas estructuras que son fundamentales para la fisiología del ciclo sexual masculino, es el caso de la amígdala, núcleo accumbens y áreas corticales implicadas en el proceso. En el tallo cerebral estimula los núcleos de catecolaminas, serotonina y dopamina.5 Posteriormente transcurre a través de las astas medulares anterolaterales hasta el centro simpático ubicado entre T2 y L2, allí a través del nervio hipogástrico, el simpático se encarga de la contracción de la musculatura lisa de los órganos internos genitales en el epidídimo, los conductos deferentes, las vesículas seminales y la próstata , así como el cierre del esfínter interno y externo para generar la cámara de alta presión prostática, regulando la fase de emisión eyaculatoria. Por otro lado, el parasimpático ubicado en S2-S4 regula la fase de expulsión, a través del nervio pudendo interno quien ordena las contracciones clónicas eyaculatorias tanto de los músculos isquiocavernosos y bulbocavernosos, así como la relajación del esfínter externo uretral en sincronía con el cierre del cuello de la vejiga para evitar la eyaculación retrógrada. En la eyaculación es requerida la sincronización perfecta entre el sistema nervioso autonómico simpático y parasimpático para un reflejo eyaculatorio normal, en armonía con la contracción con los músculos de la pelvis y el periné.3,6

Fig 5. Control autonómico del pene. Netter, Atlas de neurociencias.

Neurotransmisores de la eyaculación

Actualmente se considera que la serotonina (5‑hidroxi‑triptamina o 5‑HT) es el principal neurotransmisor involucrado en el control de la eyaculacion. Otros neurotransmisores, como la acetilcolina, la noradrenalina, la oxitocina, el ácido gamma‑aminobutirico (GABA) y el óxido nítrico, han demostrado tener un papel secundario. El GABA y la dopamina parecen más implicados en la excitación y el orgasmo. La oxitocina, por su parte, parece ser un mero mediador de las contracciones perineales que se producen durante la eyaculacion y el orgasmo. El aumento de la concentración de serotonina en la sinapsis neuronal retrasa la eyaculacion. Las acciones de la serotonina están mediadas por uno de los sistemas conocidos con receptores más numerosos. Actualmente se han identificado siete clases de receptores de 5‑HT, que comprenden hasta 14 subtipos de receptores diferentes. Están ampliamente distribuidos, con una densidad elevada en el hipotálamo, el tronco del encéfalo y la medula espinal.

Integrando los sistemas

Hasta el momento hemos descrito el papel que juega cada estructura del sistema nervioso central, periférico y autonómico, sin embargo debemos tener claro que todos estos sistemas no actúan por separado, por el contrario lo hace de forma integrada y armónica. El ciclo sexual masculino puede activarse mediante dos tipos de estímulos que desencadenan, juntos o por separado, la erección/eyaculación. Por un lado tenemos el componente “deseo sexual” que inicia con estímulos sensoriales (aroma, imágenes eróticas, sabores,) o pensamientos eróticos que activa las áreas corticales y subcorticales (corteza cingulada, prefrontal, hipocampo, ínsula, núcleo accumbens, amígdala) y por otro lado tenemos el estímulo de los receptores sensitivos de las zonas erógenas que forman finalmente el nervio pudendo quien entra a la médula espinal a través de las raíces S2-S4, y llegan al núcleo subparafascicular del tálamo, luego a la corteza sensitiva desde donde se proyecta a diversas estructura, entre ella el hipotálamo, aquí se activa principalmente el área preóptica media (cuyo neurotransmisor es la dopamina) y el núcleo paraventricular (cuyos neurotransmisores son la dopamina y la oxitocina) que originan una señal excitatoria parasimpática que desciende por la médula espinal y causa la liberación de mensajeros químicos, entre los que se encuentran el óxido nítrico y la acetilcolina. Estos neurotransmisores causan relajación de la musculatura lisa vascular en la región genital y extragenital, lo que resulta en una respuesta proeréctil y proeyaculadora acompañada de otras manifestaciones sistémicas, como el enrojecimiento facial o la sudación. Por otro lado, el control central es tan maravilloso que una vez que finaliza la eyaculación es capaz de inhibir a todo el sistema, esto lo hace gracias a la conexión directa que se establece entre el núcleo subparafascicular del tálamo (SPF) y el núcleo lumbar espinotalámico (LTS) quien transmite información sobre la cópula y culminación de la eyaculación al SPF. De esta forma el SPF inhibe al LTS frenando el inicio de un nuevo ciclo . Finalmente el LTS también establece conexiones con el sistema nervioso autónomo, de esta manera se produce el reflejo eyaculatorio independientemente del control central.

Dra. Alexandra Sevilla

Médico Internista-Neurólogo

Diplomante de Medicina Sexual

Escuela Latinoamericana de Medicina Sexual

FUNDACELAC. Universidad de Carabobo.

Bibliografía

1. Natalio Cruz Navarro y Alberto San Juan Salas. Tratado de andrología

y medicina sexual (2012). Editorial Panamericana. Extraíso el 27 de julio del

2018 desde https//es.scrib.com.

2. Juan I. Martínez-Salamanca, Claudio Martínez-Ballesteros, Luis Portillo,

Sonia Gabancho y cols. Fisiología de la erección. Arch. Esp. Urol. 2010;

638: 581- 588.

3. Serrano Fernando (2018). Fisiología sexual masculina. Monografía

académica del diplomado de medicina sexual. Escuela Latinoamericana de

Medicina sexual. Extraído el 27 de julio del 2018 desde http://www.diplomadodemedicinasexual.wordpress.com.

4. Fernando García-Montesa, José M. Gil-Vernet Sedób, Antonio Martín-

Moralesc y cols. Áreas de la sexualidad: libido, erección y eyaculación.

Med Clin Monogr (Barc). 2005;6:14-32.

5. David L. Felter, Anil N. Shetty (2010). Netter atlas de nurociencia. ElServier

España. Editorial ElServier Masson.

6. Joaquim Sarquella Geli, Roberto Vilches P, Cristian Palma C.Trastornos

eyaculatorios. Rev. med. clin. Condes – 2014; 25(1) 129-137].

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