LA CORTEZA SENSORIAL GENITAL (Mapa de Komisaruk) Eleonora Delgado Santander

LA CORTEZA SENSORIAL GENITAL

(Mapa de Komisaruk)

Eleonora Delgado Santander

Diplomado de Medicina Sexual

Escuela Latinoamericana de Medicina Sexual

“Las mujeres pueden “inducir” mediante el pensamiento, su camino a la satisfacción sexual para llegar al orgasmo.”

Esta podría ser una declaración bastante descabellada, si no hubiera respaldo científico detrás de ella. Estos estudios fueron realizados por el Dr. Komisaruk de la Universidad de Rutgers y sus colegas Beverly Whipple and Gina Ogden, realizaron un estudio sobre mujeres que declaraban poder tener un orgasmo con tan solo pensarlo. Midieron la respuesta fisiológica de estas mujeres cuando alcanzaban el orgasmo por “pensamiento” y cuando alcanzaban el orgasmo por estimulación genital, pudiendo comprobar respuestas cerebrales y fisiológicas similares.

Cabe destacar que, durante el estudio, algunas de las mujeres no necesariamente tuvieron pensamientos eróticos, sino más bien románticos como momentos con la pareja en la playa o susurrándoles al oído, e incluso algunas tuvieron pensamientos orientados al movimiento energético dentro del cuerpo. En una entrevista para televisión española, Komisaruk declara:

El cerebro puede manejar al cuerpo y viceversa, en algunos aspectos. De hecho, un hallazgo importante del estudio fue que la estimulación sexual genital, activa unas partes muy específicas del cerebro y por otra parte, el “pensamiento” de una estimulación, activa las mismas partes del cerebro. Esto significa que el “pensamiento” tiene un efecto muy poderoso en la actividad cerebral, produciendo una “estimulación sensorial virtual”. Podría entonces estarse hablando también de un orgasmo virtual? No, se trata de un orgasmo real. Esto entonces conduce a un dicho recurrente cuando en la relación sexual, parece que la mujer no se excita o no responde adecuadamente: “mi cabeza está en otra parte”. Por esto, se da también el caso de éxito de los estimulantes sexuales o estimulantes de clítoris, de forma tal que entonces, una vez comenzado a recibir el estímulo fisiológico, la cabeza comienza a seguir y se inicia el “acompañamiento” cerebral.

También es sabido que la estimulación de la vagina, el cuello del útero y el clítoris activa tres sitios distintos y separados en la corteza sensorial. Las tres representaciones se agrupan en la misma región de la corteza sensorial, al igual que la estimulación de los genitales de los hombres activa zonas de esta área. La corteza sensorial o sistema motosensorial procesa la información a partir de las células nerviosas vinculadas a diferentes partes del cuerpo, con una elevada actividad en la amígdala, el núcleo accumbens, la corteza orbito frontal y el hipotálamo, debido a Esto implica una liberación de neurotransmisores vinculados al estrés, pero también al circuito placer-recompensa, bienestar, adicción, descontrol. Asimismo, dichos procesos generan manifestaciones físicas, tales como excitación, aumento de ritmo cardiaco, agitación, dilatación de pupilas, incremento de temperatura corporal, sudoración, disminución de la racionalidad, placer y sensación de apego.

En 2012, Eleonora Delgado realizó un experimento en el que 20 mujeres que manifestaban deseo sexual hipoactivo y deficiencias lubricatorias, fueron sometidas a la aplicación de un producto estimulante local de formulación propia, con propiedades termoactivas y vasodilatadoras. El resultado arrojó que en 18 de los 20 casos, una vez que se aplicaba el producto en el área genital, el estímulo fisiológico localizado, gatillaba el deseo y la excitación, activando la conducta erótica, la excitación subjetiva y mejorando la respuesta sexual en general. Una entre miles de evidencias empíricas sobre la relación entre el cerebro y la “genitalia”.

Ahora bien, para entender mejor cómo funciona la relación del cerebro y la respuesta sexual, es necesario profundizar sobre la corteza sensorial y la evolución de su estudio.

En el siglo XVIII se hicieron los primeros intentos de unir conceptos biológicos y facultades mentales en el estudio de la conducta mediante un modelo llamado Frenología. Franz Joseph Gall propuso tres ideas novedosas. 1) La conducta emana del cerebro, 2) determinadas regiones del cerebro controlan funciones específicas y 3) El centro de cada función crece con el uso, de forma similar al aumento del volumen de un musculo con el ejercicio. Gall trato de correlacionar la personalidad del individuo con las protuberancias de su cráneo las cuales indicaban que esas regiones del cerebro estaban más desarrolladas.

El neurólogo francés Paul Broca recibo gran influencia de Gall, y de su idea de que las funciones podían localizarse, extendiendo los trabajos de Gall a la localización de las funciones no en las prominencias, pero si en los giros del hemisferio cerebral. Una de las grandes conclusiones del trabajo de Broca lo anuncio en el año de 1864: “nous parlons avec l´hemisphere gauche!” (Hablamos con el hemisferio izquierdo).

Para poder definir mejor algunos aspectos relacionados con la corteza sensorial, se debe decir que cada región del cerebro humano posee unas funciones y unos cargos específicos, que van desde controlar el movimiento voluntario e involuntario de nuestros músculos, posibilitar la producción del lenguaje o recibir e interpretar todas las sensaciones que provienen de nuestro entorno, lo cual es posible precisamente gracias a la corteza somatosensorial. La corteza somatosensorial CSS hace referencia a una zona cerebral específica situada en el lóbulo parietal, el cual se encuentra bajo el hueso parietal de cráneo y es uno de los más grandes entre los que conforman el cráneo. Entre todas las áreas que definen el lóbulo temporal, la CSS es aquella responsable de procesar y tratar la información de naturaleza sensorial que procede de la dermis, los músculos y las articulaciones.

Entre las funciones de la corteza somatosensorial, se encuentra la de recibir e interpretar toda aquella información que proviene del sistema táctil. Las sensaciones de dolor, temperatura, presión, así como la capacidad para percibir el tamaño, la textura y la forma de los objetos también son posibles gracias a esta sección de la corteza cerebral. De la misma manera, el área somatosensorial del cerebro también se encarga de recibir y transmitir la información relacionada con la posición en la que se encuentra nuestro cuerpo con respecto al espacio que le rodea.

En resumen, las principales funciones de la corteza somatosensorial son el procesamiento de las sensaciones de dolor, la información táctil, las sensaciones térmicas, sensaciones vibratorias y los movimientos de las manos, la musculatura orofacial y la deglución voluntaria.

Puntualizando, cada una de las áreas concretas dentro de la corteza somatosensorial están especializadas en interpretar la información sensorial de ciertas zonas concretas de nuestro cuerpo. Estas áreas se encuentran divididas entre el área somatosensorial primaria y el área somatosensorial de asociación, en las que nos concentraremos, a los efectos de prepararnos mejor para el entendimiento del mapa sensorial sexual. Entonces:

El área somatosensorial primaria es la principal encargada del tratamiento de las sensaciones somáticas. La información en la que se almacenan estas sensaciones es enviada por los receptores que se ubican a lo largo y ancho de todo el cuerpo. Estos receptores reciben la información del exterior relativa al tacto, al dolor y la temperatura y la información que nos permite saber en qué postura o situación se encuentra nuestro cuerpo. En el mismo momento en el que estos receptores perciben cualquiera de estas sensaciones, transmiten la información a la corteza somatosensorial primaria a través de las fibras nerviosas que se encuentran en el tálamo. La corteza somatosensorial primaria hace referencia a las áreas 1, 2 y 3 de las 52 regiones cerebrales descritas por Brodmann, las cuales se sitúan concretamente en la circunvolución postcentral, ocupando tanto la zona lateral como la medial. Cada una de las regiones de la corteza somatosensorial, en este caso la corteza somatosensorial primaria, está especializada en recibir la información de una zona específica de nuestro cuerpo. Esta disposición está en función del nivel se sensibilidad de las diferentes zonas corporales, por lo que zonas muy sensibles como los labios, las manos o los genitales, que poseen un gran número de terminaciones nerviosas, requieren de muchos más circuitos neuronales y de un área en la corteza mucho más extensa. Existe una representación gráfica o somatotópica de esta distribución de la corteza sensorial primaria. Esta imágen es conocida como homúnculo sensorial o de Penfield, de la cual se hablará posteriormente en este ensayo y en el cual se asocia un mapa de la corteza cerebral a los diferentes órganos y sentidos del cuerpo poseen un lugar específico en el cerebro. En el homúnculo sensorial, el tamaño de los órganos representados está en función del número de terminaciones nerviosas que posee y de la importancia funcional de la zona específica. Es decir, a más terminaciones, mayor es el tamaño de la representación.

El área somato sensorial de asociación es la segunda región de la corteza somato sensorial. En ella se produce la unión e integración de toda la información correspondiente a las sensaciones generales. Gracias a esta zona de la corteza, se pueden reconocer e identificar los estímulos y objetos que nos rodean; ya que permite la evaluación y comprensión de las características generales de estos. Para ello este área de asociación, situada en las áreas 5 y 7 Brodmann, recibe haces de fibras que provienen del área somato sensorial primaria y que van cargados con la información sensorial lista para procesar.

Ahora bien, durante su trabajo, Penfield aplicaba descargas eléctricas en las distintas áreas cerebrales y les preguntaba a sus pacientes, que estaban despiertos, qué sentían. Al aplicar estas descargas, descubrió una pequeña zona cerebral donde se establecía un mapa sensorial de nuestro cuerpo. Este mapa sensorial reflejaba la sensibilidad de cada una de las partes de nuestra anatomía. Decidió representar este área como si de una forma humana se tratara, dando lugar al Homúnculo de Penfield. Uno de los descubrimientos más importantes de Penfield fue describir en el giro precentral y postcentral una representación somatotópica del cuerpo humano. A este concepto se le dio una representación artística a través de un Homúnculo (hombre mal hecho, hombrecillo, hombre pequeño); el homúnculo sensitivo-motor de Penfield publicado en 1937. Los labios, dedo índice, anular y genitales son más sensitivos que otras partes del cuerpo, por lo cual una gran cantidad de neuronas en la corteza del giro postcentral se encargan de dichas regiones, por lo que al representarlo artísticamente nos encontramos con un homúnculo sensitivo de grandes labios, una mano desproporcionada con dedo índice, anular y genitales de gran tamaño en comparación con otras partes del cuerpo. A su vez, en la mano el dedo pulgar e índice participan como parte del sistema motor realizando la función de pinza para acercar o manipular objetos, además de participar en la prensión, obteniendo como resultado un homúnculo ubicado en el giro precentral de grandes manos en comparación con otros segmentos corporales. En su obra “The Cerebral Cortex of Man (1950)” Penfield resume los resultados del mapeo de las principales áreas motoras y sensitivas de la corteza.

Cabe destacar, que lo que hace especial a la representación de Penfield y Rasmussen, es precisamente ser conscientes de que tenemos zonas en nuestro cuerpo más sensibles a la estimulación que otras. Dando lugar así a un hombre deforme, desproporcionado, en donde las áreas más sensibles muestran mayor tamaño que aquellas que lo son menos. Pero esto no es todo, poco después se descubrió que no sólo un hombre habitaba en la cabeza, sino dos, uno sensorial y otro motor, ambos muy diferentes pero con puntos en común. De esta manera:

El homúnculo de Penfield representa anatómicamente la sensibilidad en la corteza somatosensorial cerebral, y esta sensibilidad se traduce por agudeza táctil, no por las cualidades emocionales o placenteras del tacto. En otras palabras, el homúnculo representa la agudeza de la zona de tacto, pero no tiene nada que ver con lo que se sienta en la zona tocada en cuestión. Por ejemplo, necesitamos una gran agudeza táctil en los dedos, pues usamos las manos para reconocer objetos con una agudeza innecesaria en la espalda, o en otra zona corporal. En el caso del pene, o los genitales en general, no se necesita “agudeza“, sino que el sentido táctil de la zona es necesario a nivel emocional y placentero, desde luego no es necesario para reconocer objetos (como sucede con las manos).

El Homúnculo sensorial tiene como características principales:

El Homúnculo sensorial representa la corteza somestésica primaria o lo que es lo mismo, la sensibilidad táctil, de presión o de dolor de nuestro cuerpo. Se encuentra situada en el lóbulo parietal, justo en su unión con el lóbulo frontal. Explicado de otra forma, el homúnculo sensorial comprende las áreas 1, 2 y 3 de Broadman.

En esta área se encuentra representado nuestro esquema corporal de forma contralateral, o lo que es lo mismo, de manera lateralmente invertida. Esto quiere decir que la representación derecha de nuestro cuerpo se encuentra representada en el área izquierda de esta zona cerebral y el izquierdo en la parte derecha. Aunque pueda sorprendernos, es algo muy habitual en el funcionamiento de nuestro cerebro. Hay que remarcar que esta área sensorial recibe la mayor parte de las proyecciones de información de nuestro cuerpo a través del Tálamo. El Tálamo es el área de integración de las diferentes fuentes sensoriales de nuestro cerebro, haciendo que percibamos nuestro mundo de manera integrada y no separada según el sentido que lo perciba.

El Homúnculo sensorial, además, es el encargado de nuestra propiocepción, es decir del estado de nuestro cuerpo interior. Nos informa de la postura, el estado de nuestros órganos y nuestros músculos. Y aunque nos resulte extraño, de cómo estamos desde nuestro interior. Todo esto hace que esta área resulte vital para nuestro bienestar, destacando nuestro bienestar emocional. Esto es así porque tiene representados los labios y las extremidades de manera más pronunciados. Haciendo que las caricias, los besos y los abrazos sean muy importantes en cuanto la sensibilidad y al universo de emociones que nos hacen sentir.

Como puede observarse, un descubrimiento impulsado por la curiosidad mediante la estimulación eléctrica cerebral, nos ha abierto un universo de posibilidades. Gracias a él, nos hemos dado cuenta de la importancia de cada roce en nuestra piel y de nuestro desarrollo cerebral y emocional.

La escritora de ciencia Zoe Cormier lo refleja así en su libro:

“Los científicos imaginativos de la década de 1950 dibujaron un modelo espectacularmente feo del cuerpo humano que ilustra la importancia relativa de las regiones anatómicas reflejadas por tamaño según la dedicación de la corteza somatosensorial. El tamaño de la corteza dedicado al pene debería ser gigantesco, pero los investigadores de la década de 1950 no reflejan esto en su ilustración”

En su libro, Cormier cita al conocido “Journal of Neuroscience” para hablar de un homúnculo más realista, pero en este caso la investigación citada no habla de “tamaño”, sino de “ubicación” de la zona del pene. Por su parte, el periodista Degen se puso a investigar en Google y encontró un blog donde había una representación más “realista” del área cerebral sensorial dedicada al pene, pero no era real, pues era una broma del autor. Y dicha broma es importante, porque el autor aprovecha para plantear una cuestión a tener en cuenta: “Me parece graciosa la cantidad de atención que ponemos al pene y los genitales respecto al espacio que deberían ocupar en el homúnculo sensorial…”

Tiempo después, diversos autores han mostrado homúnculos en diversas regiones del sistema nervioso central; homúnculo para la sensibilidad de dolor y temperatura en la cara Antero lateral de la medula espinal, el homúnculo sensitivo para la sensibilidad epicrítica o discriminativa (tacto fino, vibración, propiocepción consiente, presión) en el funículo posterior de la medula espinal. Carpenter muestra un homúnculo en sentido horizontal en la región del núcleo ventral posterior, con la porción cefálica del cuerpo en dirección medial y la porción caudal en sentido lateral. Lo característico de este homúnculo es el gran tamaño de la lengua en comparación con el tamaño de la cabeza, esto debido a que en esta región anatómica hace relevo la información correspondiente a la información gustativa que son percibidos con los receptores ubicados en la lengua. De esta forma pareciera que el análisis de los aspectos anteriormente descritos de la corteza sensorial y el homúnculo de Penfield están relacionados con la activación cerebral y son además de claves, base importante en estudio del mapa sensorial genital de Komisaruk.

Hasta ahora entonces, se había tenido como bases el homúnculo de Penfield y Rasmussen y hallazgos similares habían sido reportados por Allison et al, en respuesta a la estimulación eléctrica del clítoris y del pene. Posteriormente se utilizó la Tomografía y la Resonancia Magnética y otras, desarrollando las potencialidades del pene, reportaron respuesta a la estimulación (manual o eléctrica), con activación mayor en la porción dorsolateral del lóbulo paracentral, que en la región media. Esta discrepancia aún se mantiene y se establece la posibilidad de que la activación sensorial de la región dorsolateral del lóbulo paracentral, podría ser el resultado de un inadvertido y accidental roce o estimulación de la entrepierna, lo cual, según el mapa de Penfield, e incluso el mapa revisado de Kell, evidencian al mostrar igualmente, la zona de transición entre la parte superior del muslo y el tronco (i.e. entrepierna), localizada en la región dorsolateral del lóbulo paracentral.

Los anteriores estudios han dieron base para plantear una discrepancia paralela en el mapa genital de la mujer, demostrado mediante estudios en los cuales con la estimulación, vaginal, clitoridiana y cervical, se activa la región dorsolateral y no la región media del lóbulo paracentral. Para los investigadores, existe una clara evidencia de la activación de la región media del lóbulo paracentral en la región sensorial genital del mapa homuncular de Penfield y Rasmussen, habiendo también una indicación de estimulación de la entrepierna, denotada por la activación secundaria ocasional en la región dorsolateral del lóbulo paracentral. No obstante, las representaciones del mapa sensorial cortical genital, estaba basada exclusivamente en respuestas a la estimulación de pene o vagina, ambos con inervación aferente del nervio pudendo y sin haber contemplado que los nervios vago, pélvico e hipogástrico, también recogían las sensaciones de la vagina y el cérvix. Su proyección en la corteza sensorial, no había sido registrada aún. Entonces, para cubrir esta brecha, Komusaruk y sus colegas, diseñaron el estudio para mapear las regiones de la corteza sensorial que eran activadas por la estimulación vaginal, clitoridiana y cervical.

En el estudio de Komisaruk, se pudo comprobar que la autoestimulación del clítoris, vagina y cervix, activaban regiones corticales sensoriales diferenciables, todos concentrados en la corteza media del lóbulo medio paracentral. La autoestimulación de los pezones activaba la corteza sensorial genital, así como la región torácica del mapa homuncular. Sus resultados mas relevantes se muestran a continuación:

Figura 2: Vista en tres ejes (columnas: oronal, sagittal y transaxial) coronal, sagittal, and transaxial) de las respuestas grupales al experimento estimulación aplicada (dedo de la mano y pie) o estimulación autoaplicada (clítoris, vagina o cérvix), en relación al mapa homuncular (adaptado) de Penfiels y Rasmussen. Las flechas indican las regiones corticales sensoriales activadas por las diversas partes del cuerpo estimuladas. La estimulación de los dedos active el Gyro sensorial post central. La estimulación en el dedo grande del pie, activa el lóbulo paracentral medio.

La autoestimulación de clítoris, vagina y cérvix CVC también activan el lóbulo paracentral medio. Nótese que el periné (entrepierna) apenas lateral a la línea media en el lóbulo paracentral, también se activa por la autoestimulación CVC. Se remarcó en el esquema activación relacionada a la mano, del giro postcentral y continuidad de activación al área motora suplementaria, inmediatamente rostral a las respuestas corticales sensoriales, en condiciones de autoestimulación. La corteza sensorial secundaria (SII) en la base del humúnculo) era activada bajo todas las condiciones de estimulación.) NOTA: las imágenes tomadas durante el estudio, muestran los niveles de oxígeno en la sangre que se corresponden con la actividad cerebral, usando una escala de colores que va desde el rojo intenso (actividad baja) al amarillo-blanco (la mayor actividad).

Figura 3: A Esta es una vista compuesta de los sitios de la vagina, clitoris y cervix, todos en el lóbulo paracentral medio, aunque diferenciados regionalmente. Esto se interpreta debido a la inervación diferencial de estas estructuras genitales. (B) La autoestimulación del pezón, activaba no sólo la región torácica, sino también, inesperadamente, laregión genital del lóbulo paracentral medio.

Se muestra la superposición de las respuestas a la autoestimulación genital y de pezón en tres de las participantes. Nótese la congruencia entre la activación producida por la estimulación de pezón y cérvix (panel izquierdo); pezón, cérvix y clítoris (panel central); y pezón, vagina, cérvix y clítoris (panel derecho). La autoestimulación cervical activaba la región de la entrepierna (panel central). Sin embargo, es sorprendente que la autoestimulación vaginal activara la región torácica del pezón (panel central), y la autoestimulación del pezón activara la región sensorial de la entrepierna (panel izquierdo). Código de color: Pezón blanco, clítoris verde; vagina rojo o rosado en congruencia con el pezón.(C) Vista en tres ejes de la respuesta a la autoestimulación del pezón en caso de la imagen central (B) (flecha azul hacia abajo).

Acotando el gran descubrimiento del estudio, es que la estimulación del pezón activa no sólo la región de la corteza sensorial esperada, sino que también activa las mismas zonas que la región genital, lo que explicaría por qué algunas mujeres pueden tener orgasmos a través del tocamiento del área mamaria”.

Ahora bien, parte de la hipótesis de Komisaruk para estudios a futuro sobre el mapa sensorial genital y la inducción del orgasmo por pensamiento, parte del estudio de que si una mujer es capaz de inducirse al orgasmo a través del pensamiento, entonces quizá podría pensar en sus genitales y aumentar la activación sensorial de estos, aumentando, a su vez, la respuesta fisiológica de los mismos y expandirlo a otras áreas del cuerpo en una forma generalizada. Esto podría significar nuevas vías para facilitar el orgasmo, así como nuevas vías terapéuticas, incluyendo posibilidad de terapia en mujeres con lesión medular.

Otra de las hipótesis es que si en un estudio, la persona pudiera ver su propia actividad cerebral en un momento dado, durante las respuesta sexual, esta podría conscientemente hacer lo necesario para incrementarla a voluntad, pensando en el área correspondiente, así como una persona piensa en mover un dedo, el cual se ha aprendido a mover básicamente por un feedback entre lo que vemos y lo que hacemos. Entonces quizá si se puede ver el cerebro y lo que pasa con él, podría cambiarse lo que está sucediendo en él para modificar lo que sentimos o como nos movemos, pero esto aún está por estudiarse y comprobarse.

Finalmente, basado en el mapa sensorial genital de la corteza cerebral, Komisaruk aclara que “algunos expertos han afirmado que en la sexualidad femenina, la principal fuente de placer la proporciona el clítoris y que este goce es relativamente menor con la estimulación vaginal o del cuello uterino. Sin embargo, sus hallazgos muestran que existe una fuerte activación sensorial producida por la estimulación de estas dos últimas zonas. Esta es la base para un mejor entendimiento de cómo la manipulación genital se propaga de forma secuencial a través del cerebro a partir de la activación inicial de la corteza sensorial, para ‘encender’ al tiempo las regiones cerebrales que producen el orgasmo. Desde el punto de vista psiquiátrico y psicológico, este estudio suministra información digna de profundizar en la búsqueda de vías de terapia en el manejo de disfunciones sexuales como disfunción excitatoria, anorgasmia y otras relacionadas, con mayor probabilidad de efectividad.

Bibliografía

Functional Neuroanatomy of Human Cortex Cerebri in Relation to Wanting Sex and Having It, Janniko R Georgiadis, Department of Neuroscience/Section Anatomy, University Medical Center Groningen (UMCG), University of Groningen, The Netherlands

Men Versus Women on Sexual Brain Function: Prominent Differences During Tactile Genital Stimulation, but not During Orgasm, Janniko R. Georgiadis,1* A.A.T. Simone Reinders,2,3 Anne M.J. Paans,4 Remco Renken,5 and Rudie Kortekaas1,3, 1 Department of Neurosciences, Section Anatomy, University Medical Center Groningen, University of Groningen

Regional cerebral blood flow changes associated with clitorally induced orgasm in healthy women, Janniko R. Georgiadis,1 Rudie Kortekaas,1 Rutger Kuipers,1 Arie Nieuwenburg,2 Jan Pruim,3 A. A. T. Simone Reinders3 and Gert Holstege4, Department of Anatomy and Embryology, University Medical Center Groningen

Women’s Clitoris, Vagina, and Cervix Mapped on the Sensory Cortex: fMRI Evidence,j,Barry R. Komisaruk, PhD,*† Nan Wise, LCSW,* Eleni Frangos, BA,* Wen-Ching Liu, PhD,1†, Kachina Allen, PhD,* and Stuart Brody, PhD‡

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s