Couplepausia. Autor: José Manuel González Rodríguez

Revisión y análisis del artículo “Jannini EA, Nappi RE. Couplepause: A New Paradigm in Treating Sexual Dysfunction During Menopause and Andropause. Sex Med Rev 2018;6:384e395”.

José Manuel González Rodríguez, diplomante Medicina Sexual

Este interesante artículo de E. Jannini & R. Nappi presenta una encantadora y nueva aproximación a los trastornos sexuales de las personas mayores, algo que cada día es más importante por los cambios poblacionales que se están dando en América latina, donde cada día hay menos jóvenes y más personas mayores, fenómeno debido a los avances de las ciencias de la salud, entre otras cosas.

Luego de un amplio y profundo recorrido sobre la forma como se ha descrito, entendido y manejado la menopausia y la andropausia, los autores proponen un nuevo enfoque terapéutico que han llamado “Couplepause” (y que yo sugiero llamar “Parepausia” en nuestro idioma).

En la introducción del artículo se presentan los principales efectos de la menopausia y la andropausia en la salud sexual (ver tabla 1, en el artículo original), teniendo en cuenta las deficiencias de estrógenos en la primera y la declinación de los niveles de testosterona en la segunda. Esta es una información muy bien respaldada y documentada por una amplia fuente de referencias actualizadas. A esa tabla yo agregaría una serie de cambios cognitivos y comportamentales íntimamente relacionados con las variaciones biológicas (en los niveles de estrógenos y de la testosterona), como la baja autoestima que generan algunos cambios corporales (por ejemplo, lo que generalmente siente y hace un hombre que observa deterioro en su erección).

Desde la perspectiva histórica, los autores defienden documentadamente (y con mucho acierto) la importancia de intervenir en pareja los problemas sexuales. Creo que hoy en día la mayoría de los terapeutas sexuales y de pareja apoyan este énfasis en el trabajo con la pareja, un enorme aporte de Master & Johnson a la terapia sexual y de pareja.

Podemos también destacar que en la tabla 2 (del artículo original) se presentan una serie de preguntas sencillas que pueden permitir introducir el tema sexual en pareja. Son preguntas que facilitan la apertura de los pacientes, hecho que en general no es fácil en nuestra América latina, con grandes rasgos machistas, dentro de una cultura claramente patriarcal y sexofóbica. El lograr que preguntas como estas formen parte de las consultas sexológicas es un gran avance en pro de la salud sexual… y ojala esa sugerencia sea oída por los colegas.

La tabla 3 (del articulo original) es bastante útil, ya que resume con mucha claridad los principales factores que predisponen, precipitan, mantienen y sirven de contexto a las disfunciones sexuales. Esta tabla es bastante similar a la que yo utilizo con mis estudiantes de posgrado, desde 2001, y que incluyo al final de este análisis.

La figura 2 del artículo de Jannini & Nappi presenta un excelente resumen de la propuesta, aunque yo la habría construido en 2 y no en 3 dimensiones (de hecho, me parece que el que esté en 3 dimensiones no proporciona más información que la que se tendría en 2 dimensiones).

Observemos detenidamente cada uno de los 3 componentes de esta propuesta, tal como se presentan en la figura 2:

Con respecto al terapeuta, me parece que falta incluir explícitamente en esta grafica la actitud abierta y de aceptación incondicional de la sexualidad (sexofilia, en contraposición de la sexofobia predominante en nuestra cultura latinoamericana) para generar adecuadas actitudes sexuales que le permitan a los pacientes ver esta parte de su vida como algo bueno, constructivo, saludable y placentero.

Para mí el primer paso en toda terapia sexual es buscar que los pacientes cambien la forma como perciben la sexualidad hacia lo saludable. Por esto es necesario que los terapeutas sexuales tengan algún trabajo personal que les permita clarificar, reestructurar y fortalecer su propia visión de la sexualidad humana. Es decir, dejar de ver la sexualidad como algo malo, feo y pecaminoso.

Con respecto a los pacientes, en esta Figura 2, me parece también importante tener en cuenta otros aspectos para aliviar el estrés, como la visualización. El mindfulness también tiene cada vez más acogida y es muy útil para este tipo de pacientes. Aunque se habla de un estilo de vida saludable, también creo que es importante recalcar la importancia de la adecuada y balanceada alimentación y el ejercicio físico.

Con respecto a los cónyuges, me parece que es el área más completa y creo que muy útil para fomentar esta nueva estrategia. Se plantean muchas de las características que actualmente sugieren los programas contemporáneos de terapia de pareja desde la perspectiva cognitivo-conductual.

Para terminar, pienso que este interesante artículo de E. Jannini & R. Nappi es un importante aporte a la conceptualización de la terapia sexual y de pareja, por lo que lo recomiendo para todos aquellos interesados en el área.

Tabla 1. Factores que predisponen, precipitan y mantienen las disfunciones psicosexuales. Tomado de González, J. M. & Lacera, N. (2001) Terapia Sexual en el III milenio. Barranquilla: Editorial Antillas.

Predisponen Precipitan Mantiene

-Inadecuada información sexual (mitos sexuales)

-Educación moral y religiosa restrictiva

-Modelos paternos con relaciones problemáticas o deterioradas

-Experiencias sexuales traumáticas durante la infancia

-Inseguridad en el propio género o rol psicosexual

-Castigo o descalificación de conductas sexuales iniciales (especialmente en adolescencia)

-Expectativas inadecuadas respecto a la sexualidad -Experiencias sexuales inadecuadas

-Problemas generales de relación de la pareja

-Conductas inadecuadas en la interacción sexual

-Disfunción sexual en el otro miembro de la pareja

-Reacción a trastorno transitorio o fallo esporádico anterior

-Condicionantes psico-biológicos de embarazo y/o parto

-No adaptación a los cambios en las respuestas sexuales inducidos por la edad

-Trastornos más generales que puedan interferir con la actividad sexual (depresión, ansiedad, alcoholismo…)

-Circunstancias adversas familiares, sociales, laborales -Información sexual inadecuada, general o específica de la disfunción

-Respuesta de ansiedad o miedo ante la interacción sexual

-Anticipación de fallos o fracasos, en ámbito sexual o personal

-Sentimientos de culpa o responsabilidad por la disfunción

-Problemas en la relación de pareja, especialmente de comunicación y de atracción

-Otros trastornos más generales, como depresión, alcoholismo, anorexia, o ansiedad